Esta planta es conocida en inglés como meadowfoam (espuma de las praderas) por sus hermosas flores blancas. Su aceite aporta mucha hidratación, posee un efecto rejuvenecedor antiedad sobre la piel y reduce pequeñas líneas y arrugas.

Los ácidos grasos de este aceite no penetran en la piel de manera muy profunda y por eso forman una especie de barrera en las capas superiores de la piel que impiden la deshidratación de la piel. El aceite de meadowfoam además proporciona una sensación sedosa, lisa y no grasienta.

El aceite de meadowfoam está presente en la fórmula de: